Wednesday, December 17, 2014

Mary, Oh Mary

So, what do you do when closing hour is announced and due to the crowd jamming the single entrance to the shop, just open for the holidays, you brush against and knock over a large piece of clay handicraft?  

With a crash the figure shatters! At first you think it's unsalvageable, but then you see a shepherd's face with a lamb around his neck staring up from the concrete floor.

All eyes are on you. Now some people don't leave the store as they were just minutes before, but wait instead to see the reactions all around. You immediately apologise, of course, wide-eyed. You state you'll pay for the piece, but sense something is still wrong. You weather the looks, the whispers of the Christmas shop attendants who stand staring and the repeat a number of comments, "what a pity," and "that's too bad you did that." In less than a second you feel like a five-year old child who has unwittingly just broken some golden rule of immense penalty. 

Your head begins to throb. Somewhere in the conversation that follows and you asking what the piece is worth, you understand that you've just shattered a character in the second largest nativity set in the Manos Unidas shop. 

All that comes to your mind at this point is, thank goodness that the broken figure wasn't one of the Holy Family; fragile clay Jesus, Joseph and Mary are still in tact. They might have broken as well, but are whole and lovely. The broken piece is a simple shepherd, with whom I immediately identify. I'm just like him; we share a broken and shattered kinship. And, I like Mary.  The Virgin isn't ostentatiously adorned in rich robes and a heavy golden jewelled crown, looking omni-everything, like I see so often. Instead, she makes me smile at her humility and simplicity. 

So, what do you do?  You pause, breathe, and return later that afternoon with the bills to buy that entire large Peruvian clay nativity. Then, you bring it home and set it in a place of honor, broken and glued shepherd and all.
Pentatonix - Mary Did You Know?
Esta es la letra de la canción traducida al español:
¿María sabías?

María, ¿sabías que tu bebé caminaría un día sobre el agua?
María, ¿sabías que tu bebé salvaría a nuestros hijos e hijas?

¿Sabías que tu bebé vino para hacerte nueva?
Que ese niño que tú diste a luz, pronto te traería a la Luz

María, ¿sabías que tu bebé dará la vista a un hombre ciego?
María, ¿sabías que tu bebé calmará una tormenta con su mano?

¿Sabías que tu bebé ha caminado por donde los ángeles pisaron?
Que cuando besabas a tu pequeño niño besabas el rostro de Dios.

¿María, sabías? ¿María, sabías?

Los ciegos verán, los sordos oirán
Los muertos volverán a vivir
Los paralíticos saltarán,
Los mudos hablarán las alabanzas del Cordero.

María, ¿sabías que tu bebé es el Señor de toda la creación?
María, ¿sabías que tu bebé gobernará un día las naciones?

¿Sabías que tu bebé es el Cordero Perfecto del cielo?
Que el Niño dormido que sostienes es el Gran YO SOY.

This Christmas favourite song of broken characters everywhere. It's only Jesus who makes us complete, loved into God's forever family.


¿Qué haces cuando se anuncia la hora de cerrar y debido al atasco en la única entrada de la tienda, solamente abierta para las fiestas, rozas suavemente contra algo y tiras una gran pieza de artesanía de barro?
En el accidente la figura se rompe. Al principio crees que es algo insalvable, pero luego ves la cara de un pastor con una oveja en torno a su cuello mirando hacia arriba desde el suelo de hormigón.

Todos los ojos están puestos en ti. Muchas personas ya no salen de la tienda, se apiñaban hacía tan sólo unos minutos, pero ahora esperan a ver las reacciones a su alrededor. Inmediatamente te disculpas, por supuesto y anuncias que pagarás la pieza, pero sientes que algo está siendo incorrecto. Soportas las miradas, los susurros de los empleados de la tienda, abierta especialmente para Navidad, que están de pie mirando, y la repetición de una serie de comentarios, "qué lástima", y "está muy mal lo que hiciste." En menos de un segundo te sientes como un niño de cinco años que, sin saberlo, acaba de romper alguna regla de oro de inmenso castigo.

Tu cabeza empieza a palpitar. En alguna parte de la conversación que sigues, preguntas el valor de la pieza, porque entiendes que acabas de destrozar un personaje del segundo mayor belén de la tienda de Manos Unidas.

Todo lo que te viene a la mente en este momento es: ¡gracias a Dios que la figura rota no es ninguna de la Sagrada Familia! En frágil arcilla, Jesús, José y María están todavía intactos. Podrían haberse roto también, pero están enteros y son encantadores. La pieza rota es un simple pastor, con el que me identifico inmediatamente. Yo soy como él; compartimos un parentesco roto y destrozado. Y me gusta María. La Virgen no está adornada ostentosamente con ricas vestiduras y una pesada corona de joyas de oro, que parece omni-todo, como ahora veo tan a menudo. En cambio, ésta me hace sonreír por su humildad y sencillez.

Así que, ¿qué haces? Haces una pausa, respiras y regresas esa misma tarde con la factura de la compra de toda esa arcilla peruana navideña. Después los traes a casa y los pones en un lugar de honor, al pastor roto y pegado y a todos.

1 comment:

  1. They're all beautifull!! All of them!! And you're heart is so big!!!
    Kisses and hugs!!

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